miércoles, 15 de agosto de 2007

Yesterday today was tomorrow, and tomorrow today will be yesterday...


En la foto pueden verse cuatro muñecos.

Una negra hermosa, que fue un regalo de una de mis bisabuelas paternas, Mamá Grande, mamá de mi abuelita Elvira, mamá de mi papá. Recuerdo que cuando me la regaló yo veía (sentía) a la muñeca más grande que a mí. Fue una sensación padrísima de tener una muñeca tan grande y tan hermosa. Es el único regalo que conservo de mi bisabuela y no quiero deshacerme de ella a pesar de que está en muy malas condiciones. Mi mamá insiste en que tanta cosa del pasado estorba, y sé que tiene razón, pero en especial de mi negra no me quiero deshacer. Se llama Marichuchis, así le puse en honor a una amiga de mi mamá a la que adoré por mucho tiempo y a quien veía tan enorme como mi muñeca, ya que ella es robusta y muy alta.

Otro que se puede ver ahí es Sebastián, un muñecote vestido de azul. Dicen que todas las niñas que vivimos en los 80 tenemos uno de esos (o una de esas, en algunos casos), no sé si sea verdad, pero yp tuve uno. Fue un regalo de navidad de mi mamá... un supuesto regalo sorpresa del que yo sí sabía y tuve que fingier mi cara de sorpresa cuando me lo dieron en la cena de navidad. Una tía dijo, yo que tú saldría corriendo a abrazar a mi mamá... le encantó el muñeco, pues. Yo tendría unos 12 años cuando me lo dio mi mamá... Ahora no resulta tan grande, pero sí quita espacio y parace que tendré que deshacerme de él también.

Harry es el oso anaranjado que sobresale en la foto. Harry no tuvo nombre hasta que yo tuve como 12 años y me dio por bautizar a todos mis monos y juguetitos... me dio por la cursilería, y a este lo bauticé así en honor a George Harrison. Alguna vez siendo muy pequeña rogué a mi mamá porque me comprara un oso enooooorme, como aquellos que se vendían entonces y se siguen vendiendo ahora... mi mamá entendió por enorme... medianón... jajajaja... y me compró este oso al que no quería mucho al principio, pero que con el tiempo aprendí a querer y apapachar. Lo abracé cuanto pude, y ahora parece tendrá que dejar mi hogar.

El perro de peluche (el perro sin nombre) que se ve hasta abajo, que podría parecer un perro de verdad, es un hallazgo de mi abuelita Elvira, una pepenadora profesional. Cada que salía a la calle encontraba cosas, algunas completas, otras en pedazos que unía a otros pedazos y de los que hacía juguetes mágicos. Ese perro me lo regaló mi abuelita y seguramente lo encontró en las calles de Veracruz. Durante años vivió conmigo, ahora parece que no más...

Y digo, parece porque me niego a alejarme de ellos, a tirarlos a la basura... pero he de reconocer que cada vez tengo más ganas de tirar tanta y tanta cosa que he acumulado a través de 33 años de vida... si no... ¿dónde cabrá todo lo que el futuro me quiera brindar?


14 comentarios:

diego dijo...

El pasado, dicen, sirve para el pasado. Lo que el futuro te quiera brindar cabrá siempre en el corazón y en la mente. SI cabe ahí, el espacio adicional para muñecos es opcional, un aditamento.
Saludos.

el malhechecito dijo...

BONITOS RECUERDOS, YO DESGRACIADAMENTE O AGRACIADAMENTE, NO COLECCIONO NADA, PORQUE NO LO SE, CHIN SERA QUE NO SOY NORMAL?
UN SALUDILLO

citizen dijo...

anda pues!!
Amiga me encantó tu conclusión: dónde guardar las cosas que el futuro te brindará!! MEJOR NO SE PUDO!!
Yo tenia severos problemas con cosas de mi pasado, me negaba a deshacerme de ellos -sí, antes era mucho más aprehensivo que ahora-, pero poco a poco he aprendido a soltarme... Mi ama me ayuda, cuando tengo dudas de si tirar tal o cual cosa, ella me lo quita y lo desaparece, es un poco fuerte porq según veo que lo va despareciendo -rompiendo, metiendo a una bolsa de basura y guardandolo pa darlo más adelante- me dan ganas de correr a recogerlo... pero creo que todo forma parte del procesodemaduración (largo y dificil, ni modo).
Gustazazo leerte
Se te quiere, bechos

DonGalleto dijo...

Yo guardo un monton de cosas dle pasado y mi madre me dice lo mismo, jojojo.

Se nota que eres muy sensitiva, los que somos asi, tendemos a guardar cosas del pasado.

Saludos

Vanto Y Vanchi dijo...

uy tu conclusión me recordó que dentro de unos días cumplo 23, y mira que yo tambien suelo guardar y guardar....

besos!

Angie Sandino dijo...

Pues yo no fuí una niña muy normal en los ochentas porque no tenía esos muñecos como Sebastian, y con el cambio de país pues practicamente regalé mi pasada y solo consrvo fotos... no soy nada apegada a las cosas materiales, no me cuesta desprenderme... a decir verdad, cuando sientas que es momento... solo hazlo.

besos desprendidos!

naar dijo...

recuerdos..!!! un..!!! muy interesante..

manijeh dijo...

Es muy difícil separarse de las cosas, lo he vivido muchas veces. Pero el recuerdo es el que queda, ese nunca lo dejes ir.

T3Mo dijo...

Yo tengo una pesima memoria, por eso guardo mi infancia en una caja...

FENIX dijo...

No loooos tireeeees y menos a la negrita, son recuerdos, siempre deben estar presentes, catafixialos por otras cosas.

un saludo

Erika. dijo...

Ohhhh, son solo cuatro cosas, Marianita... ¡no te deshagas de ellas!.

Son verdaderos tesoros :)

Muchos saludos!

(des)encantador dijo...

Iba a comentar en el fotolog pero ahora es "exclusivo" para miembros de fotolog

BUAAAAAAAAAAAAAAAAAAA

bueno el punto era que soy MEGA FAN de Lipovetsky, así es que coincido en que será un honor escuchar su conferencia

por cierto ¿cómo van las cosas contigo en el PUEG?

FELIZ SEMANA

Alkparra dijo...

Como Pons, paso por acá para decir lo que allá ya no se nos permite, jejeje, yo opino que antes de deshacerte de ellos los lleves a un hospital de muñecas,sobre todo la negrita, yo perdí la mia y lo lamento, creeme.

Aunque eso de hacer nuevos espacios no suena más, así quizá los deseos se cumplan pronto.

Besos

Mariana dijo...

Diego: Me gustó mucho tu idea de el espacio es opcional. Sí, y la cosa es que curiosamente me encuentro optando por hacer espacio. ¡Qué cosa!

Malhechecito: por un lado me parece una bendición el no coleccionar nada... no tener apegos, pues. Pero es una experiencia que todavía no comprendo, ¡soy tan apegada!

Citizen: Eso es lo que busco, hacer espacio para lo que venga, que creo que será un montón... no, no creo, estoy segura. ¡A ti también se te quiere!

Galleto: ¡Tu mamá y la mía han de ser amigas! Sí, eso somos, un par de sensitivos.

Vanto: No, pues imagínate lo que yo guardo ahora, llevándote 1o añotes.

Angie: ¿Cómo? ¿No tuviste un muñeco como esos... o sea... cómo? Jajajaja... no pues es algo que escuché "por ahí", pero no creo neta que tooodas debamos haber tenido una de esas chunches. Me alegra tu desprendimiento de lo material. ¡Quiero ser como tú (y malhechecito) cuando sea grande! Besos, grandes ;-)

Naar: Así mismo lo es.

Manijeh: sí, y mira que tengo buena "memoria" para eso de los recuerdos. Lo haré, en serio.

T3mo: ¿De qué tamaño es tu caja?

Fenix: La negrita se queda un tiempo... al menos ella sí se queda.

Erika: Si tan sólo fueran esos cuatro nomás... noooo... tengo al menos 100 chunches de esas... y otras cosas varias... si vieras te caes de espaldas.

(Des)encantador: Sí, estuvo chido, sin grandes descubrimientos, pero sensible. La vida en el PUEG luego te lo platico, porque es complejo... o muy sencillo, no lo sé.

Ale: ¡Que se cumplan pronto los deseos esos! ¿no? :-P Tomaré en cuenta lo del hospital de muñecas, neto.

¡Besos a tooood e s!